Axel Anderson: un actor en el recuerdo

Me enteré de la muerte del actor alemán-argentino, Axel Anderson, por una mención indirecta en la prensa. A pesar de tratarse de una figura importante del teatro, el cine y la televisión puertorriqueña, su muerte no ha tenido el despliegue que suelen tener los fallecimientos de otras personas, conocidas por su profesión o por otras razones.

Axel Anderson fue mi actor favorito. Durante décadas seguí sus actuaciones. Luego, le fui perdiendo el rastro. Hace un par de años, mientras me tomaba un café en la barra de Dennys de la Parada 22, se acercó Axel con la misma intención. El no me conocía de nada, pero lo saludé como se saluda a un amigo de toda la vida. Estuvimos conversando sobre el teatro puertorriqueño y sobre las dificultades que tenían los actores jóvenes para desarrollarse en su profesión. Había, según él mucho talento que no encontraba salida. Me dijo que estaba ensayando una obra titulada eAgosto Condado de Osage, en la que tendría un papel pequeño. Yo me habría quedado toda la tarde hablando con él, pero tenía un compromiso que cumplir.

Sabía que Axel vivía en un apartamento subsidiado en la calle Diez de Andino, ya que lo había visto un día que fui a visitar a una prima. También sabía que, décadas antes, cuando su carrera de actor florecía, había vivido con Helena Montalbán en un edificio privilegiado del Condado. Son las vueltas que da la vida.

Me pregunto si sus colegas, especialmente los jóvenes, habrán bebido de su sabiduría, o si lo habrán arrinconado como suele hacerse con los viejos en esta  sociedad nuestra.

Por Axel, un brindis en la Navidad del 2012.

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Borders cierra sus puertas

El cierre total de las librerías Borders es un hecho. Se acabaron, sono finite. Y pensar que miles de personas acudían a la sucursal de Plaza las Américas (que es la que conozco) a curiosear en sus mesas y anaqueles de forma  libre y un tanto anárquica. Unos compraban, otros leían, otros tertuliaban, otros tomaban café y bizcochitos y otros, también, dormían la siesta.

Como librería tenía la ventaja  de permitirnos deambular a nuestras anchas en una librería-biblioteca, hojeando, navegando tangiblemente entre el conocimiento y el entretenimiento que aún se puede tocar, en una especie de orden desordenado. En cada visita podíamos toparnos con aquel autor, aquel libro, cd, dvd o revista del cual habíamos oido hablar. Sin embargo, ordenar items que no tuviera la librería era otra historia. Jamás logré que me consiguieran alguno, a pesar de llenar el formulario correspondiente. Para conseguir mi desiderata tenía que acudir a Barnes and Noble o Amazon online.

Como biblioteca tenía la gran ventaja de permitirnos acceder directamente a su inventario, sin cortapisas, sin intermediarios. Además, los libros y revistas estaban nuevecitos, cosa que no ocurre con la mayoría de los que encontramos en las bibliotecas. Leer en butacas cómodas o desparrramarnos por el piso es un lujo que solamente se pueden permitir los niños en las bibliotecas infantiles. En cambio su sistema de organización y añaquelaje, desde mi punto de vista de bibliotecaria catalogadora, dejaba mucho que desear.

Cuentan que había personas que escondían los libros que comenzaban a leer para poder continuar en otra ocasión. Vaya mezquindad por partida doble; egoísmo y tacañería. Personalmente presencié una escena que me confirmó que Borders era la Biblioteca Pública de San Juan. Una noche, a la salidad del cine, al filo de las 11:00, se me ocurrió ir a Borders a ver qué ambiente me encontraba. Para mi sorpresa, había un nutrido grupo de lectores, muy concentrados y cómodamente ubicado en sus butacas. Resulta que otro usuario, que estaba buscando en los anaqueles, comenzó a hablar por teléfono y los usuarios lectores lo mandaron a callar.  !Menuda falta de respeto, hablar en Borders!

Lo cierto es que Borders fue una gran amiga que nutrió mi espíritu y aclaró mis dudas. Saramago, Allende, Platón, Salinger, Carl Simonton, Crhistiane Northrup, Weiss, Matute, Esteban Martín, Esmeralda Santiago…Con ellos y muchos otros me comuniqué gracias a Borders. Y eso que predominaban los libros en inglés! Por eso creo que  todos sus clientes dejamos un pedacito de corazón en esta librería que causó sensación durante años y que ahora se apaga. Adónde iremos a leer ahora?

Quiero decir también que lo siento mucho por sus empleados. Lo siento doblemente porque ya Michael Moore había denunciado que Borders les pagaba mal,les escatimaba sus beneficios laborales y les prohibía organizarse. El propio Moore sufrió las consecuencias de su apoyo a los trabajadores de Borders, según relata en Banned by Borders. ¿Será la bancarrota consecuencia de su mala administración y mala fe hacia su personal o producto del efecto de los medios electrónicos, legales o pirateados?  Por otra parte, no es justo que si antes Borders devoró a muchas librerías pequeñas, ahora la fagociten los medios cibernéticos? Me queda un sabor agridulce.

Cirugía de reconstrucción TRAM o de colgajo: ahora podemos hablar

Después de nueve años de haber sufrido un cáncer de seno que me dejó con una mastectomía radical, tratamientos de quimioterapia, radioterapia y secuelas emocionales me decidí a hacerme la reconstrucción. El cirujano me había dicho que esperara cinco años, pero aún tardé seis años más en planteármelo.

No sabía nada de las cirugías. Lo único que tenía claro era que no quería implantes artificiales. A pesar de sentirme bastante tranquila, sin temor a recurrencias, no quería en mi cuerpo inguna sustancia que pudiera incitar a las células rebeldes que pudiera tener en mi cuerpo a volver a juntarse. Así que acudí a un cirujano estético y le dije lo que no quería, sin haber buscado información sobre las opciones existentes en 2011. Tan ajena me había mantenido de ese mundo desde la cirugía anterior. Su explicación fue breve: podía construirme un seno con mi propia barriguita, con lo que tendría el beneficio adicional de una abdominoplastía, y que tendría que estar sin trabajar 3 meses. Inmediatamente me pasó con una asistente, la cual me entregó un papel en el que me indicaban los cargos que el seguro médico no cubriría (unos $500.00), que tendría que conseguir sangre para la operación y que la operación que iban a hacerme se conocía como Tram.

No salí del consultorio muy satisfecha con la información obtenida y me dediqué a investigar en diversas páginas en Internet, así como en artículos publicados en revistas científicas, más datos sobre la reconstrucción de pechos. Encontré, que aparte de los implantes, los cuales ya había descartado, había dos operaciones en las que se usaba exclusivamente tejido de la paciente: el Tram y el Diep Flap. En ambas se usa la grasa y la piel del abdomen para formar un seno. La diferencia consiste en que en la primera también se usa un músculo abdominal que es el que contiene los vasos sanguíneos que van a mantener vivos los tejidos, mientras que en la segunda, no se toca ningún músculo porque mediante microcirugía se conecta el tejido a otros vasos sanguíneos del pecho. O sea, que con el Tram nos quedamos sin ese músculo, con lo que debilitamos la pared abdominal, pero la operación es menos larga y consecuentemente, menos peligrosa y con menor riesgo de necrosis. El caso es que en Puerto Rico actualmente sólo se hace el Tram, así que no tenía que elegir.

Volví al médico con más preguntas, después de haberme documentado, en incluso haber visto videos de ambas operaciones, sobre todo para aclarar inquetudes sobre el por ciento de recuperación después de una intervención tan invasiva. Al médico no le gustó que le dijera que había sido muy breve en su explicación y que necesitaba más datos para tomar la decisión. Así, que como creo que el paciente tiene todo el derecho del mundo de aclarar sus dudas y preguntar todo lo que se le ocurra antes de que un médico disponga de su cuerpo y de su salud, decidí buscar otro cirujano.  Continuará…

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San Juan de Puerto Rico: ¿ciudad caminable?

Cuando se viaja a Estados Unidos o Europa, sorprende gratamente la posibilidad de atravesar ciudades y pueblos a pie gracias a las aceras, a la gran cantidad de semáforos diseñados para que los peatones tengan su momento inequívoco para cruzar y a los pasos de peatones, también conocidos como ¨pasos de cebra¨. Hay ciudades en las que los conductores se detienen tan pronto ven que se acerca al paso un peatón, aún sin tener la certeza de que va a cruzar. En otras se detienen tan pronto alguna persona inicia el cruce. El respeto a este símbolo puede que responda a una actitud cívica, desarrollada durante siglos, o sencillamente a que las multas que se imponen por no respetarlo los obligan a detenerse.

En Puerto Rico, lamentablemente, no hay semáforos que permitan cruzar con entera seguridad porque los vehículos pueden transitar con el semáforo en rojo si se gira a la derecha. Los cruces de peatones son casi inexistentes. En su mayoría, están borrosos ya que nadie se ocupa de pintarlos. Tanto la Policía, que tiene que velar por el cumplimiento de la ley, como el Departamento de Obras Públicas, que tiene la responsabilidad de pintarlos, miran para el otro lado. Borrosos o no, lo cierto es que, aunque son los lugares designados para cruzar, a falta de un semáforo, nadie se detiene.

Si bien esta situación es el pan nuestro de cada día en San Juan, hay tres ejemplos especialmente destacables por lo que simbolizan. Justo frente a la casa de las leyes federales quedan restos de lo que era un paso de peatones. Los cientos de viandantes que cruzan la Avenida Chardón tienen que lanzarse y rezar porque nadie respeta el paso. Otro que resulta especialmente irritante es el paso de peatones ubicado frente al Hospital Auxilio Mutuo. Diariamente la cruzan cientos de pacientes de todo tipo, que no tienen ni la agilidad ni los reflejos para esquivar a un automóvil que viene lanzado. Este lugar es aún más peligroso porque en él confluyen el tráfico que transita por la avenida Ponce de León, el que desemboca desde la Avenida Muñoz Rivera y la Avenida Piñeiro, así como los vehículos que salen del estacionamiento del Hospital y de una calle adyacente.

El tercer ejemplo es el más llamativo porque se trata de un lugar que carece de un paso de peatones. Se trata del cruce frente a los portones principales del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Frente a los portones discurre la Avenida Ponce de León. Desde que se construyó la Plaza Universitaria y el Recinto se expandió a extramuros, los miembros de la comunidad universitaria tienen que cruzar la Avenida para tramitar múltiples gestiones administrativas y académicas. Lo lógico, lo razonable, lo vialmente correcto, es que se provea un paso de peatones. No sabemos si se hicieron las gestiones necesarias, pero para sorpresa de la comunidad universitaria que se vio afectada por la decisión unilateral de desmantelar el Recinto, un día se encontró con un letrero que prohíbe cruzar la Avenida y que obliga a usar el paso subterráneo del Tren Urbano. Como es de esperar, casi nadie está dispuesto a dar este rodeo innecesario. Estos tres ejemplos muestran cómo, tanto la intransigencia como la apatía ponen en riesgo la vida y la integridad de los transeúntes de San Juan. Si la Alcaldía de San Juan quiere una ´ciudad caminable´, es por aquí por donde tiene que empezar a trabajar.

Nota: Este artículo fue enviado al periódico El Nuevo Día para su publicación enla sección de opinión. A pesar de que lo reduje para amoldarlo a los requisitos establecidos po el Sr. Francisco González Vacas, no fue publicado. Unos días después de haberlo sometido, escuché que dos personas habían sido arrolladas frente al Hospital Auxilio Mutuo. A pesar de pedirle al Sr.
González Vacas que lo publicara, con la esperanza de que no se repitiera otra tragedia, no lo hizo.

Por un Corredor Ecológico del Noreste de Puerto Rico íntegro

Por este medio hago constar mi oposición a la aprobación del Plan y Reglamento de Calificación Especial del APEGRN y del Documento de Designación de la GRNCEN, propuestos por la Junta de Planificación (JP) y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), basándome en los argumentos que siguen a continuación.

La incidencia criminal en PR es muy alta. La falta de valores, producto de una sociedad de consumo basada en el mantengo, es la responsable de que no se respete ni la vida ni mucho menos la naturaleza, de la cual dependemos para vivir. Según datos ofrecidos por el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, apenas el 7% de los espacios naturales de PR están protegidos por ley para propósitos de conservación, mientras que EU tiene el 25%. Esto significa que PR es un paraíso para la especulación y que basta con que se produzca una inyección de capital, tanto legal como pseudolegal, para que los espacios verdes, los pulmones del País y de la Tierra, se llenen de cemento.

Nuestras comunidades, especialmente, nuestros jóvenes, se asfixian. Basta con visitar muchos pueblos, en los que apenas hay alguna actividad, laboral o de otro tipo. La actividad mayor parece ser el consumo desmedido, el derroche y la producción de basura. Se desprecia la propiedad ajena y, por ende, a nuestros propios semejantes y al País porque no hay un  norte constructivo que nos guíe, porque impera el desarraigo.

Sin embargo, en cada rincón de la Isla hay costas, montañas, cuevas, bosques, tantos parajes valiosos y hermosos que piden a gritos que los conozcan, que los cuiden, que se conserven para mantener el necesario balance y para mitigar el impacto de los fenómenos naturales. El Sierra Club, entre otras entidades sin fines de lucro, está educando a las comunidades sobre el valor de sus entornos y sobre cómo apropiarse de ellos para mejorarlos y para obtener de ellos su pan de cada día de forma sostenible, fomentando el turismo ecológico, tanto local como internacional. Gracias a su trabajo se logran varios propósitos: reducir el desempleo, aumentar la autoestima de las personas, reducir el impacto del desarrollo urbano, retomar el contacto con la Madre Tierra y crear el clima de paz que tanto necesitamos.

Por estas razones, es tan importante conservar el Corredor Ecológico del Noreste. El Corredor, que consta de 3,057 cuerdas, conforma ecosistemas que sirven de hogar a más de 865 especies de flora y fauna, de las cuales 54 son consideradas como especies endémicas, amenazadas o en peligro de extinción, según el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. El CEN alberga, además, 124 especies de aves. El CEN contiene uno de los mejores remanentes de bosque costero primario en todo Puerto Rico y representa una conexión con la Reserva Natural de las Cabezas de San Juan y el Bosque Nacional El Yunque. Las comunidades de  Fajardo,  Luquillo y Río Grande, así como todo Puerto Rico, necesitan el CEN.

Por lo antes expuesto, solicito la restitución de todos los terrenos del CEN como reserva natural según designados en el 2008, incluyendo la aprobación del Plan Integral de Usos de Terrenos y Manejo de la Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste, según presentado en vistas públicas en agosto de 2008, y cuya Declaración de Impacto Ambiental Estratégica fue aprobada por la Junta de Calidad Ambiental en noviembre de 2008.

La Universidad de Puerto Rico en la encrucijada (Versión original)

El 6 de diciembre de 2010 la Rectoría del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico ordena mantener abiertos los portones del Recinto para evitar que los estudiantes que ha anunciado un paro de dos días se atrincheren. Subcontrata con la Compañía Capitol los refuerzos de la Guardia Universitaria, que se supone sea la entidad llamada a mantener el orden en la Universidad. Capitol contrata a jóvenes que no solamente no tienen ninguna experiencia en estos menesteres, sino que representan la antítesis del estudiante universitario, ya sea por falta de medios o por desinterés. Las diferencias sociales y culturales son el caldo de cultivo de la confrontación y la violencia. Los helicópteros de la policía sobrevuelan el Recinto. Se desoyen las ideas de un grupo de profesores dirigidas a sanear las finanzas de la Institución.  La Rectora le anuncia a la comunidad universitaria que el 7 y el 8 de diciembre son días normales de estudio y trabajo pero no les ofrece a los empleados y estudiantes ninguna garantía de que se va a respetar su integridad laboral y personal. Tampoco explica si se va a honrar la disponibilidad de trabajo de los empleados que estén dispuestos a recibir insultos y agresiones para que los procesos que pueden incidir en la erosión fiscal de la Universidad no se detengan.

A pesar de tantos aspavientos, el  7 de diciembre el Recinto amanece con los estudiantes que han convocado el paro dentro de sus predios. Los empleados de Capitol y la Guardia Universitaria circulan por el Recinto también. La policía estatal  acude masivamente y se aposta frente a los portones. Los estudiantes van tomando la Universidad. Se va a repetir la historia de intransigencia recíproca e irracionalidad. Se habla de un estudiante herido. Un grupo de personas, en su mayoría, de dudosa procedencia marcha por la Avenida Ponce de León en contra del paro. A pesar de la carencia total de garantías, un grupo de empleados trata de continuar sus trabajos en Plaza Universitaria. No se establecen mecanismos para identificar a las personas  que suben al edificio. Alrededor de las 10:00 am alguien informa que ha visto un papel que dice que hay una bomba en Plaza Universitaria. Aunque nadie cree que la amenaza sea cierta, se desaloja el edificio. Se les indica a los empleados que se va  a inspeccionar  y se les pide que regresen a la 1:00 pm. Mientras los empleados esperan, una mujer, con pinta de estudiante, encapuchada y portando un bate, trata de acceder, con actitud amenazante, al edificio, pero un guardia le dice que no puede pasar y se va, tan campante con su bate,  a ver si puede entrar por otra parte. ¿Qué tenía en mente hacer esta mujer? Hacia las 11:00 llega otro aviso: parece que han saboteado una de las plantas de enfriamiento del Recinto y Plaza Universitaria se ha quedado sin aire acondicionado. Se despacha a los empleados. ¿Para qué tanto guardia si ni siquiera han podido salvaguardar las instalaciones medulares? El Presidente de la Universidad le achaca la responsabilidad de la contratación de guardias de Capitol a la Rectoría, le resta importancia a la información que muestra su comportamiento  y divaga patéticamente sobre el histrionismo de la lucha libre.  Durante la noche continúan las reyertas. Reina la anarquía.

Los estudiantes que favorecen el paro y la huelga le hacen el juego a un gobierno que está creando el escenario ideal para la reducción, desintegración y futura privatización de la Universidad de Puerto Rico. Sería más acertado luchar desde dentro fiscalizando la utilización de los fondos, la burocracia innecesaria, la calidad de la enseñanza, el mantenimiento de las instalaciones físicas, la limpieza, en fin, todos los servicios por los cuales pagan.

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¿Cómo opera Google?

A menudo nos preguntamos cómo opera Google. PPCBLOG ha publicado lo que más se parece a un flujograma, titulado, Learn How Google works: in Gory Detail, en el que descubrimos detalles muy interesantes…

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